26 de octubre de 2009

Optimismo


Las pibas dicen que soy optimista. Y la verdad es que lo soy. Tengo una tendencia 
irremediable al vaso medio lleno.
Las pibas también dicen que mi optimismo garpa. Porque yo veo muchas cosas color de 
rosa y en general, ocurren color de rosa. Se da así. Tal vez tenga que ver con eso de 
visualizar. O con lo de que la buena energía atrae la buena energía. Sé que no está en 
mis manos, pero hay algo muy cierto en eso de que el optimismo garpa.
Anoche las pibas me jodían con que estoy en onda zen. No las dejé criticar. No las dejé 
quejarse a gusto y piacere. Trajeron historias tragicómicas y yo les quité lo tragi y lo  
cómico y las transformé en épicas, romances y finales felices. Las sustancias me pegaron 
una onda pacifista que al mismo Gandhi lo hacían ver un poco agresivo.

Y debe ser la perspectiva. Porque de vez en cuando pasa algo que pone todo lo 
demás en perspectiva y lo hace un puntito en el horizonte.

Hay veces que optimismo sólo significa confiar en que tenemos las herramientas 
para lidiarcon lo que la vida te tira.

Para mí, este fin de semana, marcó el comienzo de una etapa diferente de mi vida y 
de la vida de mis amigas del cole. Estamos pisando los 35 y nuestros viejos ya no 
tienen nanas. No son nanas cuando es posible que no vuelva. No son nanas cuando
la vida tal como la conocés no va a ser más. Este fin de semana inauguró el de vida 
o muerte. Y es devastador. 

Y es un fin de semana de impotencia, porque no hay absolutamente nada que una 
amiga pueda hacer para ahorrarle el dolor a otra. Nada.

Soy optimista. Soy optimista, pero hoy el optimismo no garpa. Soy optimista, pero 
eso no hace nada más fácil. Porque este optimismo es sólo la confianza de que en 
algún momento va a doler menos. Es la confianza de creer que desde la perisferia, 
la presencia de las amigas si lo hace más llevadero. Por más que no entendamos 
nada de ese dolor. No aún. No por largo tiempo, espero. Soy optimista de que en 
algún momento, el nunca más te permite respirar otra vez sin tanto esfuerzo. 
En algún momento.

Soy optimista. Pero tampoco la pavada.

2 comentarios:

  1. Otra etapa, es cierto, más dura, también. Pero te agarra bien plantada, con las prioridades en orden y una sonrisa que ayuda a capear cualquier temporal (aunque parezca el diluvio)

    (y son grossas amigas y se tienen, eso está buenísimo)

    beso querida, buenísimo leerte

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  2. el modo horazen me gusta. aunque un brote de psychovic tambien garpa.
    otra etapa, es verdad. y es duro. pero siempre siempre siempre es mas llevadero con amigas como usted.
    hypolore es la palabra de verificacion. muy zonca.

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