23 de diciembre de 2011

Chau dosmilonce


Escribí poco este año. Bah, no. Subí pocos posts en realidad. 

Tiene que ver con la intimidad de los procesos. Con que me he vuelto más vulnerable también. Y con eso de que hacer catarsis de la felicidad es un imposible. O lo es para mí.

2011 fue un año intenso. Del semi sabático pasé a hacer malabares con dos cursos, laburo nuevo en Dream On Productions y mis tradicionales viajes como guía para Oyikil. 

Me operé. Creció mi noviazgo. Viajé por placer. Por laburo. Sola. Acompañada. Me perdieron las valijas. Me las aparecieron. Tuve la casa en obra imprevistamente. Dos reposos - uno de los cuales aún no termina! Nuevos amigos. Cambio de piel de viejas amistades. Viejos amigos renovados. Amigos gananciales. 

Conocí Buenos Aires de la mano* del mejor guía de la ciudad. Me gané el título de grafitripera vitalicia. Aprendí a hacer granola. Descubrí que la lima queda bien con todo. Hice mousse de arándanos. Compré sillones. 

Viajé a pata, en bici, auto, lancha, camión, ferry, avión. Subte, tren y bondi también. 

Me hice fan de las bicisendas. Empecé y no terminé dos cursos de fotografía. 

Chau dosmilonce. Gracias por ser bastante bueno conmigo y despedirte dejandome la convicción de que se viene lo mejor. 

S


* De la mano a veces, porque él no es muy fan de las demostraciones de afecto en público. 

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