10 de febrero de 2012
Diosa
Ayer salí de casa contentísima. Me había levantado temprano, y como consecuencia, me había esmerado un poco más en mi apariencia, tuve tiempo para DOS cafés y un Sudoku en el baño.
Pantalón planchado. Blusita femenina. Saquito ad hoc porque me avisó Carmen que había refrescado. Carmen me dijo dos o tres piropos, también, con lo cual me había agrandado un toque.
Así que con la cantidad adecuada de rulos y perfume en la brisa matinal, caminé los 100 metros hasta la parada como en una pasarela.
Me subí al bondi. Dije buenos días al bondiero. Pagué mi boleto y a las dos cuadras me senté.
Una mañana perfecta.
Hasta que cuando apoyé la cartera en mi regazo para sacar el libro me di cuenta de que iba con el cierre del pantalón abierto.
¡PLOP!
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario