2 de mayo de 2010

Todos los caminos conducen a Peña



Hace un tiempo jodíamos a Roomie y a Crispy porque de vez en cuando clavan un viernes de burako. El argumento de los que los criticábamos era que el viernes a la noche es para otra cosa. 


Y después fue Semana Santa. Y nos fuimos todos al campo. Y sin planearlo demasiado, hicimos una maratón de burako que casi nos cuesta la amistad de los que no jugaban. 


El miércoles, Roomie sale de casa diciendo: "Por qué no la llamás a Crispy y le decís de venir a jugar al burako?" Y por qué no? Tarde de miércoles. En todo sentido. Nada mejor que terminarla en un pasatiempo inocente, tranquilo, sin tener que hacer demasiado esfuerzo. 


Sale plan burako no problem. Pollito al horno y ensalada. AZeta para completar el cuarteto. 20.30 todo más o menos listo. Llega Crispy. 


AZeta estaba tomando algo con una amiga. Amiga conoce bien a Roomie y hace años no lo ve. Ergo, Amiga dice "subo a saludarlo, tomo algo y parto". Pero llega  a Peña y dice: "Aaaah, boló! Ésta es la casa de Ella!" Y si. Lo es.  Ella es la landlady más cool del mundo. Y vive abajo nuestro. O nosotros arriba suyo. Whatever. 


Y entonces Amiga la llama y Ella dice "baño a la piba y subo". Y sube copa en mano con Amigo, habiendo despachado a G -su marido- de joda por la ciudad. Y empieza el burako en el área del comedor, mientras en el living se da lugar a una guitarreada bizarra. 


En un rincón, enchufado, el baby call por si la beba llora. La guitarra pasa de mano en mano. Largan con Puerto Pollensa y sigue Cásar Banana Pueyrredón. Hay resistencia a Rasguña las Piedras pero un par de acordes de Eddie Sierra te cantamos. Y después Perales, un intento de Carito y Sapo Cancionero, para que no falte lo que la gente paqueta te llama folkloR. 


El burako termina, pero la guitarreada no cede. Los más prolijos se rescatan a eso de la 1. A los demás, con tanto vino encima, no nos intimida que Ella tiene una voz que es la gloria misma y le hacemos los coros. Suenan el Santo, Cordero de Dios, Un nuevos Sol se Levanta...Observamos que hay canciones que tenían diferente ritmo en las misas de Zona Norte y en las del centro, tipo Padre me pongo en tus manos. Por si acaso cantamos las dos versiones.


Somos Las Desbarranco. Llega G a su casa y ve a su beba pero no a su jermu. Llama. Sube. Ebrio, como corresponde. Son casi las 4 am. G decide jugar al landlord e intenta arreglar la lámpara del living. Le decimos que no, que otro día. Pero insiste.


Sin proponerselo, G hace una palomita en cámara lenta sobre el sillón, pasando los pies por la mesa ratona. No hay tanto destrozo como podría haber habido. Sólo una copa. Una de las que subieron ellos; buena puntería. El desparramo es absoluto. Vino, vidrios...


Nos cagamos de risa. Roomie, que ya se ha retirado, sale de su cuarto en zol-lli-zoncas, que es una de las cosas que a esta altura de la velada no podemos pronunciar. No entiende nada.  


Y un par de puchos más tarde, termina otra noche tranqui en Peña, que evidentemente tiene una agenda oculta de joda siempre joda.

2 comentarios:

  1. Peña es un gran lugar, tiene buena vibra. Por eso nos cuesta tanto arrancar. Y eso que todavía yo no lo viví en invierno...
    Y Roomie y vos son muy afortunados con Landlady y Landlord!

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  2. Al día siguiente pude apreciar que además de la copa, G se cortó la pierna de tres maneras diferentes. No se acordaba qué le había pasado!

    Meks, Peña tiene ese qué sé yo...viste?

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